Tensión estructural
El sector de las artes gráficas vuelve a situarse en una fase de tensión estructural, esta vez impulsada por la inestabilidad en el Estrecho de Ormuz y su impacto en energía, logística y materias primas. A diferencia de crisis anteriores, el patrón actual es asimétrico: los proveedores de consumibles están comunicando incrementos de precios de forma explícita, mientras que las imprentas, especialmente las multinacionales, optan por estrategias de ajuste silencioso. Esta divergencia define el ritmo al que el coste se trasladará al cliente final y condiciona la capacidad de anticipación del mercado.
